¿Y si la visita no terminara ahí? Prolonga la experiencia después del museo.
Después del museo
Y después del museo
Tras su visita al Museo de la Loza, Martres-Tolosane le invita a seguir descubriendo el pueblo y sus alrededores.
Pasee por las callejuelas medievales, admire la torre del homenaje (según el horario de apertura), el Gran Presbiterio y los espacios de exposiciones temporales, como la sala de joyería o el Divin Bazar.
Para las familias y los curiosos, en la Oficina de Turismo hay disponibles cuadernos de visitas libres y juegos de pistas, que permiten explorar el pueblo mientras se divierten. Los amantes de la naturaleza podrán disfrutar de un paseo a lo largo del río, de los senderos de los alrededores o de los espacios verdes para un momento de relajación.
Por último, el pueblo está repleto de artesanos y tiendas locales por descubrir, lo que ofrece una experiencia cultural completa entre patrimonio, creaciones contemporáneas y artesanía tradicional.
También puede visitar la Maison Vital Ainé, una galletería artesanal fundada en 1836, para descubrir el saber hacer tradicional en la elaboración de galletas y pasteles. La visita termina con una degustación gourmet y el descubrimiento de una colección de loza de Martres.