«En primer lugar, tienes que refinar tus sentidos mirando, tocando, observando y escuchando no sólo a los pájaros y el susurro de las hojas, sino también las palabras que tú mismo utilizas, los sentimientos que tienes -por pequeños y mezquinos que sean-, todas las sugestiones secretas de tu propia ...
«En primer lugar, tienes que refinar tus sentidos mirando, tocando, observando y escuchando no sólo a los pájaros y el susurro de las hojas, sino también las palabras que tú mismo utilizas, los sentimientos que tienes -por pequeños y mezquinos que sean-, todas las sugestiones secretas de tu propia mente. Escúchalas y no las reprimas, ni las desprecies, ni intentes sublimarlas. Simplemente escúchalas. Sensibilidad de los sentidos no significa complacerlos, no significa que tengas que ceder a los impulsos o resistirte a ellos, sino simplemente significa observarlos de tal manera que la mente esté siempre alerta, como cuando caminas sobre una vía de tren, sobre un raíl; puedes perder el equilibrio, pero inmediatamente vuelves a subirte al raíl… De esta manera, tanto externa como internamente, la mente se vuelve muy viva, flexible, alerta; hay una sensibilidad que hace que la mente sea inteligente. Sensibilidad, inteligencia y libertad en la acción,
es la belleza de la vida. Krishanamurti
Intentaremos despertar y afinar nuestra sensibilidad abordando nuestras prácticas desde un sentido diferente cada día o medio día: sonido/escucha, vista/visualización, gusto, olfato/respiración, piel/tacto: prácticas energéticas en la sala o en el bosque, hatha yoga, meditaciones, paseos, colorear un mandala, viaje sonoro, yoga del sonido, yoga nidra, masajes y juegos meditativos en pareja, degustación de comidas… y momentos para compartir, descansar e intimar.