Sandrine Verdier es una artista polifacética, una exploradora de la forma y la materia. Tras una dilatada trayectoria como diseñadora gráfica y profesora de dibujo, se ha volcado en la escultura, un arte que le permite expresar con intensidad su fascinación por el cuerpo humano.
Desde hace varios años, esculpe figuras en arcilla, jugando con los volúmenes y las texturas, y experimentando con dos tipos de cocción: una tradicional al horno y otra más singular con aceite de linaza, que confiere a sus obras una pátina orgánica y cálida. Expone con regularidad, ya sea en galerías o en exposiciones colectivas, especialmente en Montauban y en la región de Occitania. Cada exposición es para ella una ocasión de compartir una visión del cuerpo a la vez poderosa y delicada, en la que el gesto escultórico dialoga con la luz.
Su taller, ubicado en Lussan-Adeillac desde hace casi tres años, es un auténtico remanso de creatividad. Ubicado en una antigua tienda de comestibles del pueblo, el lugar conserva su encanto de antaño: paredes cargadas de historia, un taller contiguo e incluso una cabina telefónica de madera que parece velar por las creaciones. El ambiente es atemporal, propicio para la concentración y la inspiración.
Sandrine no guarda sus conocimientos para sí misma. Acoge a alumnos en prácticas para jornadas de iniciación en las que se descubren las técnicas de modelado, las sutilezas del secado y los secretos de la cocción. Trabaja con diferentes arcillas, juega con sus tonos naturales o las enriquece con pigmentos, y aplica pátinas que resaltan los relieves. Para ella, el dibujo y el gesto se aprenden observando las sombras y las luces, verdaderos fundamentos de la tridimensionalidad.

EXPOSITION DE SANDRINE VERDIER AU CENTRE CULTUREL SAINT CYPRIEN